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Sobre el exceso de presentaciones y de cómo salvar a tu club de fútbol

Sí, hay muchas presentaciones de libros, a veces demasiadas. Las organizan las librerías pero también los clubs ciclistas, las agrupaciones de coros y danzas, las asociaciones de alumnos y de ex-alumnos, las grandes superficies, las medianas superficies, las superficies sin más... amén de casi todas las instituciones públicas que en el mundo a han sido y son.


La caza del autor - no cruenta: de lo que se trata es de "arrimarlo" a lo tuyo- se ha convertido en uno de los deportes de moda en el interior de nuestra agraciada comunidad .


Podrá argumentarse que hay mucho autor y mucha obra maestra suelta. lo que a mi modesto entender no es verdad. La literatura se ha convertido en un hobby, como son la macabra afición a los "puzzles" de 1000 piezas o el juego del dominó. Escribir es barato y agradecido. Basta tener un “bic” y un paquete de folios o un ordenador portátil con algo de memoria Ram, la interna, esa que a mí ya me falla. Imprimir ahora tampoco es caro: cientos de “editoriales” ofrecen sus servicios previo pago de diversas cantidades.


Me temo que me aparto del tema- lo dicho: me falla la Ram- , así que retorno al de las presentaciones prometiendo volver al valor terapéutico de la literatura en entregas posteriores.


Las librerías ya no nos dedicamos solo a intentar vender buenos libros y vivir con dignidad , enorme aporía. Ahora empleamos buena parte de nuestro tiempo en perseguir a autores y editoriales para con mucha antelación “contratar” las presentaciones de sus próximos libros, no vaya a ser que se nos adelante alguno de nuestros colegas o – el nuevo factor en juego- la institución con mayúsculas o minúsculas. Otra parte la dedicamos a dar excusas presenciales, electrónicas o telefónicas a una cantidad apabullante de autores que habiendo pagado la publicación de su libro, arden en deseos de ofrecerlo- -presentarlo, sí- al mundo rodeados por sus familiares y amigos en el bonito y acogedor entorno de tu (empresa) librera.


No digo más, que últimamente me meto en demasiados marrones, pero no me digáis que el tema se las trae.


No puedo resistirlo, una cosa mas. Qué pasión le echan algunas librerías- incluso la mía en ocasiones, soy pecador- , editoriales y autores ya consagrados o en vías de estarlo, de organizar las tan cacareadas presentaciones en salas grandes, enormes, gigantescas, desmesuradas...con lo bonito que es hacerlas en espacios acogedores, hermosos, coquetos y llenos de libros: sí, las librerías.


Una sugerencia para la actual junta directiva del Real Zaragoza: alquilen la Romareda para presentaciones de libros. El año que viene seguro que en primera.


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