Faltan 79 días. El Instituto Geográfico Nacional ha creado una web https://eclipses.ign.es/ en la que puedes encontrar abundante información sobre el eclipse total de sol del 12 de agosto de 2026 y sobre los que se desarrollaran en los años 2027 y 2028. *
Para evitar que mi retina se vaya a hacer puñetas, me he comprado unas gafas de observación de eclipses homologadas con "certificación ISO 12312-2:2015, diseñadas para filtrar la luz visible y la radiación ultravioleta e infrarroja, que cuentan con montura de cartón laminado de alta resistencia que las hace duraderas, resistentes al sudor, al agua, a la decoloración y al agrietado al plegarse. Las lentes están fabricadas en PET negro de 0,16 mm, con protección UV y filtrado específico para la observación directa del Sol."
Pensaba utilizarlas a las 19.37 horas del 12 de agosto de este año, momento estimado en el que -en la en la ubicación secreta en la que me encontraré- será visible el extraordinario fenómeno astronómico, pero he adelantado su uso y desde el pasado 19 de mayo no me las quito ni para dormir.
Estoy pensando colocarme también una pinza para la nariz y unos tapones de silicona para los oídos. Y, aunque sé que no es recomendable su ingesta sin prescripción médica, tengo en mi mesilla de noche un frasco de Primperán, único remedio que conozco para superar la sensación de asco estomacal.
Creo que no soy el único.
Nos vemos en Cálamo. Un abrazo. Paco Goyanes.
*(Hace días que no paro de acordarme de Tintín y el Templo del Sol, el maravilloso álbum de Hergé publicado originalmente en 1949. De chaval, pero también de mayor, las aventuras de Tintín fueron, además de fuente inagotable de sueños y emociones, una incitación constante al viaje geográfico y al descubrimiento del "otro". Albert Padrol, maestro, amigo y fundador de la mítica librería Altaïr, comparte mi pasión por el conjunto de la obra del artista belga. Le tengo una sana envidia: es infinitamente más sabio y "viajado" que yo.)